6 atracciones del desierto peruano

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CDMX, (Notifax).- Huacachina es uno de los oasis más famosos del Perú y del continente, este se encuentran situado en un hermoso desierto de arena fina y dunas de todos los tamaños que serán escenarios de grandes competencias como el Rally Dakar 2018 y la exigente Maratón de las Arenas (Marathon Des Sables), que por primera vez se desarrollará en esta parte del mundo.

El viaje a la Huacachina está lleno de muchos atractivos. El circuito inicia en la ciudad de Paracas, a tan solo 250 kilómetros al sur de Lima, donde el desierto y el mar se unen de forma asombrosa. Las playas, bordeadas de hermosos acantilados, están colmadas de vida y son hábitat de millones de aves, provenientes del Norte y Sur del continente.

Reserva Nacional de Paracas:

La Bahía de Paracas, que forma parte de la Reserva Nacional del mismo nombre, es un lugar ideal para la práctica de deportes acuáticos, como el wind y kite surfing. El fuerte viento que corre por las tardes desde el desierto, es el mejor aliado para los entusiastas de estas disciplinas. Pero no solo el lugar es ideal para realizar deportes acuáticos, sino también una gran alternativa para los ciclistas que quieran medir sus fuerzas entre las dunas, recorriendo caminos al borde de acantilados que se adentran en el desierto. Combinando el ejercicio físico intenso, con la pasión por los grandes paisajes. Paracas también se destaca por tener una oferta hotelera de gran nivel con hoteles 5 y 4 estrellas que ofrecen todas las comodidades y una excelente gastronomía regional de influencia africana.

La isla de San Gallán, un paraíso para los surfers:

Esta no es una playa pero igual tiene una de las olas más apreciadas por los tablistas locales. En San Gallán, ubicada en la Reserva de Paracas, hay una ola derecha muy divertida y con grandes secciones tubulares. Es importante recordar que para realizar este deporte en la isla es necesario solicitar permiso al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas-SERNANP.

Ica, tierra del sol y de grandes viñedos:

Continuando 75 kilómetros más hacia el sur se puede acceder al centro de Ica, “tierra de sol y de grandes viñedos”. En los alrededores de la ciudad se encuentran las mejores bodegas del país, las mismas que dan origen a las marcas más famosas  de vino y  la emblemática bebida de bandera peruana: el pisco. Las bodegas ofrecen tours por sus instalaciones, explican y hacen degustar el pisco. También se puede almorzar mientras se observa la presentación orgullosa de ejemplares del Caballo de Paso Peruano, así como del alegre Festejo (danzas afroperuanas).

Oasis de la Huacachina:

Además de ser una importante parada para aquellos que desean realizar la “Ruta del Pisco”, Ica esconde, a tan solo 5 kilómetros de su centro, el Oasis Huacachina. Hoy convertido en un gran atractivo e importante centro de recreo para toda la familia, el oasis cuenta con cómodos hoteles, y desde allí se pueden realizar algunos de los deportes predilectos de los visitantes: una combinación de paseos en vehículos areneros con la práctica del sandboard. Diversión asegurada para grandes y chicos. Por supuesto se puede decir al conductor si quiere un paseo con mayor adrenalina o un paseo más tranquilo por las dunas.

Líneas de Nasca:

A sólo dos horas de Ica, se encuentran las Líneas de Nasca, llamadas así desde su descubrimiento en 1927, son el vestigio más increíble y misterioso jamás dejado por una cultura forjada 300 años antes de la era cristiana: el resultado de sus complejos diseños y trazados, algunos de casi 300 metros de longitud que son admirados y valorados hasta el día de hoy, constituyéndose como uno de los principales destinos turísticos del Perú. Para aquellos que quieren realizar este monumental recorrido es posible hacerlo en avionetas, que sobrevuelan la zona, dando acceso a la totalidad de las figuras o desde paradores, estratégicamente dispuestos, que permiten el avistamiento de 3 de las mismas.

Acueductos de Cantayoc:

Cerca de las Líneas de Nasca encontramos otras notables obras de la cultura del mismo nombre: los acueductos de Cantayoc, una extensa red de canales subterráneos y reservorios, y el centro ceremonial de Cahuachi, considerada la ‘capital’ del señorío Nasca. El sitio está constituido por seis conjuntos arquitectónicos que se emplazan sobre colinas rocosas en un área de 25 hectáreas. Su principal construcción es una pirámide de adobe de 20 metros de altura y 100 metros de longitud que se encuentra adosada a una colina. Complementan el lugar varias plazas ceremoniales y cementerios donde han sido halladas numerosas piezas de cerámica.

Todas estas opciones transforman al Circuito Sur en un destino imperdible para cualquier turista que decida visitar el Perú.