De Glace, hotel de hielo en la región de Quebec

glace

CDMX, (Notifax).- Este invierno se celebran los primeros diecisiete años del Hôtel de Glace que se ha convertido en una atracción turística imperdible que hoy por hoy es un destino en sí.

La provincia de Quebec año con año se prepara para gozar la nieve y las diversas e intensas experiencias de verdadero festín blanco y frío.

Su origen.- Bajo la premisa de celebrar el invierno e invitar al mundo a experimentar cómo se disfruta de esta temporada allá en el norte del mundo, el fundador del Hôtel de Glace, Jacques Desbois, un apasionado de su tierra y de la nieve estableció en 1996 La Piste Desbois, una compañía ecoturista que ya desde finales del siglo XX se planteaba la necesidad de generar un turismo sustentable que promoviera el cuidado por la naturaleza y propusiera una manera más auténtica de viajar y experimentar el destino.

Pronto su propuesta no sólo innovó el concepto de turismo en Canadá, sino que enriqueció la vivencia también de los quebequenses, invitando a todos, foráneos y pobladores a disfrutar del invierno como si fuera un festival y la ciudad tal como se explora la naturaleza. Desbois ha marcado tendencia desde entonces.

Fue también en aquella época en la que Jacques leyó acerca de un lugar casi de ficción: un hotel de hielo en Suecia, intrigado y, sobre todo, decidido a construir uno en su Quebec, se marchó a Jukkasjärvi donde se topó con un lugar de ensueño, mismo que él se propuso recrear en tierras canadienses. Yvon Guérard y Michel Mordret se unieron al proyecto de esculpir un hotel de hielo. No fue sino hasta el invierno de 2001 que concretaron su idea.

El primer Hôtel de Glace se erigió cerca de las cascadas de Montmorency, en la estación turística de Duchesnay, su sede por nueve años, hasta que en 2011 se cambió a una antigua locación del Zoológico de Quebec.

Durante 17 años, el Hôtel de Glace ha dado mucho de qué hablar visitado por millones de viajeros y se ha convertido en uno de esos lugares obligados en las listas de aventureros, por su originalidad y también porque hospedarse en esta arquitectura de hielo es una experiencia que invita al huésped a sentir la naturaleza y también la creatividad humana. Por si su alucinante construcción, sus espacios y formas fueran poco –que no lo son- a partir de este año se une a uno de los desarrollos turísticos más completos y ricos en experiencias que existen no sólo en la costa este de Canadá, sino en el mundo. No por nada el Hôtel de Glace un icono canadiense del siglo XXI.

Pero la experiencia empieza desde su construcción. El primer bloque de hielo se coloca a principios de diciembre, cuando las temperaturas han descendido mucho números por debajo del cero. Por seis semanas un equipo de aproximadamente 50 personas edifica a este helado hotel para que una vez que el invierno ha alcanzado su cenit, todo esté listo: el bar, el vestíbulo, las habitaciones, inmobiliario… todo.

Más de 500 toneladas de hielo y 30 mil toneladas de nieve se requieren para construir este inmueble cuya área rebasa los 3,000, con una altura de más de 7 metros, donde existen 44 cuartos, una capilla y un bar con capacidad para 300 personas. Cabe señalar que si no quieres pasar una fría noche, también puedes visitarlo, a partir del medio día se ofrecen visitas guiadas, que te provocarán más ganas de quedarte. Si te preocupa “pasar frío”, olvídalo, a los huéspedes se les ofrecen los accesorios necesarios de alta tecnología para dormir más que calientitos.

Visitar el Hôtel de Glace es únicamente el pretexto para experimentar la diversidad de actividades invernales que ofrece Quebec, las cuales puedes combinar y realizar durante tu estancia: desde divertirte en las 35 resbaladillas de nieve del parque Discover the America  o gozar del Valcartier Spa, un balneario con piscinas techadas y al aire libre para que actives tu circulación después de recorrer las tinas de agua fría y caliente, al estilo escandinavo; además de saunas y cuartos de vapor y refugios de descanso. O sorprenderte con el parque acuático techado donde el frío se quedó, por un rato, allá afuera donde si quieres podrás hacer trineo con perros, una experiencia que te invita a vivir el frío y el paisaje de una manera única.